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Cuando el viaje esperado cambia de rumbo

En la maternidad, con sus alegrías, sus etapas e incertidumbres, sin duda será de lo más importante que haremos en la vida y de la que más cambios conlleva. La llegada de un nuevo ser puede poner nuestro mundo del revés, aunque creamos que lo tenemos interiorizado.

Desde el inicio de la maternidad nos rodean diferentes pruebas y controles tanto prenatales como pediátricos, en ocasiones estas pueden detectar anomalías, ya sea durante la gestación como en la primera crianza. Cuando esto ocurre nuestro camino a la maternidad toma un sendero completamente desconocido.

En este momento el acompañamiento es fundamental; surgen un millón de preguntas, la búsqueda de respuestas, segundas opiniones, un nuevo mundo por explorar.

Después de recibir la noticia nada es igual, ya no es igual la noche y el día, ni el sol, ni la lluvia, ni son igual todos los bebés y sus mamás, las cuales solemos ser las que reaccionamos, las que buscamos incansablemente información, las que aprendemos, las que enseñamos…

Es natural sentir emociones encontradas como el amor por nuestro bebé y el temor a lo desconocido, puede acompañarnos la ira, la tristeza, el miedo, la soledad e incluso incredibilidad. Aceptando que el sendero en nuestra maternidad es un camino mayormente desconocido, poco transitado y con más piedras que el camino soñado inicialmente. Aprenderás a valorar cada mirada, cada una de sus sonrisas, los primeros pasos serán la mejor de vuestras recompensas a todo el camino recorrido, cada logro será festejado, vuestro pequeño hará que saquéis fuerzas, luchéis como nunca lo hubierais imaginado.

También tenemos el privilegio de conocer momentos de inmensa felicidad y satisfacción que no se valoran en la crianza común.

Es vital saber que en este camino no estamos solas y que podemos apoyarnos en otras madres, familias, en l@s terapeutas, en nuestra Doula especializada, así como grupos de crianza que se adapten a nuestras circunstancias, además contamos con diferentes ayudas que hará que el camino será mas liviano en cuanto a beneficios económicos y terapéuticos se refiere.

Para ello debemos dirigirnos a nuestra trabajadora social de referencia la cual nos informará de las diferentes ayudas, la documentación necesaria para su tramite y nos mantendrá informados en caso de dudas, podremos apoyarnos en esta figura siempre que queramos tramitar este tipo de ayudas.

¿Qué ayudas podemos pedir?

– Reconocimiento de discapacidad: se realiza en los centros de valoración y orientación de cada provincia y los beneficios son diversos: desde ayudas fiscales, reconocimientos de familia numerosa si ya tienes otr@ hij@, prioridad de acceso a centros escolares…

– Reconocimiento de dependencia: se presenta en las delegaciones territoriales de igualdad y política social o a través de los centros de servicios sociales de tu municipio. Existen 3 grados y en función del que se le reconozca tendrás derecho a una prestación económica de mayor o menor cuantía o a que os paguen algunas de las terapias específicas.

– Si estabas trabajando y en casos específicos en los que pasada la baja maternal tu bebe no puede ir a centro escolar – existe una prestación económica por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave – se solicita a tu mutua. Te pagaran tu sueldo y mantendrás el puesto mientras persista la necesidad del bebe. en principio se concede por un mes prorrogable en periodos de dos meses para lo que tendrás que presentar documentación médica que justifique que se mantiene la necesidad de cuidado directo, permanente y continuo.

MaternHadas y Doula.roquetas

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